domingo, 25 de noviembre de 2007

La SGAE, el cazador cazado

Una vez más se pone de manifiesto el buen hacer de la Sociedad General de Autores y Editores.

Yo no soy muy proclive a hablar de esta empresa ampliamente conocida por todos, más que nada por su manera de actuar frente a páginas como ésta que hablan mal de ella misma, pero en este caso no voy a insultar, solo a informar de lo que viene siendo verdad.

La finalidad de la SGAE es conocida por todos; pues resulta que por una vez, aquel que nos pide que seamos legales son los que faltan a la ley.

La Agencia Española de Protección de Datos ha demandado a esta sociedad por grabar sin permiso una boda cuya grabación pretendía utilizar para justificar en un juicio contra el salón de bodas.

De primeras, el video ha sido rechazado como prueba en el juicio, ya que era "una clara violación del derecho constitucional a la intimidad y a la propia imagen", lo que no ha sido razón necesaria como para que el salón de bodas tuviera que pagar 43.179 € en concepto de derechos de autor.

Por esto, la Asociación para la Protección de Datos de los Consumidores denunció este hecho ante la Agencia Española de Protección de Datos, que ha abierto un expediente sancionador con multa que rondaría entre los 60.000 € y los 300.500 €.

A fin de cuentas, resulta que aquellos que luchan por sus derechos piensan que ellos son los únicos que tienen esos derechos, y los derechos de los demás se pueden violar, porque incluso después de haber abierto la sanción, la SGAE insiste en que este tipo de pruebas son "absolutamente lícitas y conforme a Derecho".

Vía: ADN
Revista Personal Computer & Internet nº 59

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