martes, 18 de diciembre de 2007

Y por fin llegó el canon definitivo

Después de un año de idas y venidas, se han aprobado las cantidades fijas que gravaran algunos componentes informáticos para compensar la pérdida procedente de la pirateria, que será fija independientemente de la capacidad (hablando de mp3, mp4, lápices de memoria, etc...)

Aquí la lista detallada con los viejos precios y los nuevos, fuente: elmundo.es

domingo, 9 de diciembre de 2007

Caroline Herschel: astrónoma y primera científica reconocida

Charlando en un chat, me dió por buscar mujeres científicas, y di con esta mujer. Una biografía que sería muy interesante conocer, pero apenas se encuentra nada por la red, aquí dejo lo mejor de lo que he encontrado desde la web CHICASLINUX.

Caroline Herschel nació en 1750 en el seno de una familia trabajadora en Hanover, Alemania. Debido a su posición social, Caroline estaba destinada a ser doncella, sin embargo el tifus estropeó su rostro a los 10 años, lo que hizo que su padre la animara a decidir permanecer soltera, ya que pensaba que la malformación que le produjo la enfermedad le impediría casarse. Efectivamente no lo hizo; con lo que el padre no contó fue con que Caroline moriría soltera, pero rodeada de amigos y admiradores.

Cuando Caroline tenía 22 años, su hermano Willian la llevó a Bath (Inglaterra), donde le dio clases de matemáticas. Con el tiempo, Caroline empezó a ayudar a su hermano en la fabricación de telescopios y, con el tiempo, se convirtió en su aprendiz. Poco a poco fue dejando constancia de su valía en la fabricación de los telescopios, llegando incluso el rey Jorge III a darle una pensión de 50 libras. Era la primera vez que a una mujer se le reconocía un puesto científico.

Sus primeros triunfos fueron la detección de nebulosas. Puede sonar trivial, pero en ese momento el descubrimiento de cometas y conjuntos de estrellas era lo que más preocupaba a los científicos, por lo que sus descubrimientos fueron publicados en masa.

Con el tiempo, William fue ganando más prestigio, gracias a su descubrimiento del planeta Urano; tras esto, y durante uno de sus viajes, dejó a su hermana al cargo de los telescopios. En este tiempo, descubrió su primer cometa, consiguiendo que se la comenzara a reconocer en la comunidad científica.

Años después, su hermano se casó y se apartó de la astronomía; todo lo contrario que Caroline. Para cuando William murió, ya había descubierto otros siete cometas. Antes de morir, Caroline catalogó todos los descubrimientos que William y ella habían hecho, enviándolos en la comunidad científica de Inglaterra, y ellos la proclamaron miembro honorífico de la Social Real de Astronomía y miebro electo de la Academia Real Irlandesa. También Alemania la honraría: el rey de Prusia le concedió la Medalla de Oro de Ciencias por los triunfos alcanzados a lo largo de su vida.

Murió a los 98 años, tras haber descubierto 2.500 nebulosas y grupos de estrellas.