viernes, 19 de marzo de 2010

El Consejo de Ministros aprueba la Ley de Economía Sostenible

Y lo hace sin cambiar ni una sola coma; incluyendo la famosa disposición final en contra de los derechos de Internet y a favor de los derechos de la industria cultural. Incluyéndo el derecho que le da al Ministerio de Cultura poder cerrar webs que violen los derechos de autor por juicios rápidos, como si de terrorismo se tratara; desoyendo hasta a los propios jueces; como al magistrado D. Raúl N. García Orejudo del Juzgado Mercantil nº 7 de Barcelona; que en una sentencia histórica ha declarado la legalidad del sistema P2P con las palabras "El sistema de enlaces constituye la base misma de Internet".

Ha quedado muy claro que al PSOE ya no le importa hacer lo mejor para la mayoría sino lo mejor para los que le apoyan. Curioso cuanto más; que 10 millones de personas le hayan apoyado en los votos, pero ese apoyo no es válido; en cambio la campaña pro ZP de los artistas si cuenta como apoyo válido.

Todavía recuerdo los 2 millones de firmas contra el canon, con las que se limpiaron el culo; y las 100 mil firmas de los artistas a los que recibió el mismísimo ministro de Industria personalmente.

También no deja de ser increíble como el PSOE apoya a un sector industrial que está demostrado que está abocado al fracaso; cuando lo único que hacen es alargar su agonía con la excusa de los puestos de trabajo. También se perdieron muchos puestos de trabajo cuando se puso de moda la fotografía digital; pero luego se recuperaron una vez que el sector se adaptó. Pero nada, ahora prefieren no enterarse y hacer las cosas del revés.

Espero que el batacazo que se den en las próximas elecciones sea legen-dario. Aunque la alternativa que deja el PP viene a ser lo mismo o peor.

Lo que pasará es lo mismo de siempre; los indecisos que suelen ser de izquierdas, descontentos con el PSOE, nos iremos a partidos minoritarios. Y los de derechas que estén descontentos o no con su partido siempre van a votar al PP, ganarán. Lo único bueno que puede salir es reforzar los partidos nacionales minoritarios y a ver si así pueden dar algo más el follón para modificar la Ley Electoral; aunque la cosa anda cruda.